El IX Foro de la Cultura ha celebrado esta tarde los encuentros programados en el paraninfo de la Universidad de Valladolid. El primero de ellos ha reunido a la psicóloga clínica y doctora en neurociencias Susana Carmona, al experto en Psicología Educativa y TDAH Rafa Guerrero y al investigador y divulgador científico Carlos Briones, que han puesto de relieve la creciente conexión entre la ciencia y la investigación con la sociedad momentos antes del diálogo «Mundos que se forman», moderado por la periodista de RTVE Lucía Rodil.
En un encuentro previo con los medios, Carmona ha celebrado una mirada cada vez más realista a la maternidad, trasladada últimamente desde campos creativos como el cine. «Creo que es necesario no idealizar la maternidad, que tiene cosas fantásticas, pero no todo es fantástico, ni mucho menos. Si la desromantizamos, también facilitamos que las mujeres pidan ayuda si lo necesitan». La especialista ha dejado claro que su propia posición se aleja de esa idea idealizada que se ha mantenido en el tiempo. «Es una situación muy complicada. De hecho, en la sociedad que vivimos, ser madre y ser padre es un factor de riesgo para salud mental», ha señalado. Y la situación es más compleja en el caso de las mujeres, «porque a la madre se le junta también todo el proceso biológico». «Toda la crianza es compartida, o debería ser compartida, pero a la madre se le junta que el embarazo es el proceso fisiológico más extremo por el que pasa el ser humano», ha apuntado. La psicóloga ha reconocido que esos aspectos menos positivos de la maternidad han sido casi tabús hasta hace poco, «porque también interesa esta idea de tener a la mujer en casa criando» y dar la impresión de que «todo es fantástico y maravilloso».
Otro asunto sobre el que ha empezado a hablarse hace relativamente poco es el de la salud mental en la infancia, aspecto abordado en los momentos previos al diálogo por el psicoterapeuta Rafa Guerrero. «Problemas de salud mental hemos tenido siempre, el déficit de atención, la esquizofrenia, la psicosis… han existido siempre, y niños con problemas de conducta han existido siempre. ¿Qué ocurre?, que nunca se le ha dado ese foco», ha comentado. El autor de El cerebro infantil y adolescente ha celebrado el cambio que supone tratar sin tapujos de esos problemas: «Afortunadamente hoy en día nos encontramos con que hay mucha investigación, de que hablamos mucho, afortunadamente ha habido muchas personas conocidas que han reconocido abiertamente que han padecido una depresión, que han padecido diferentes tipos de trastornos y han buscado ayuda, eso lo normaliza y lo visualiza mucho más».
Esa normalización se acompaña además de una mayor atención profesional hacia la salud emocional de los niños. «Se está estudiando muchísimo más ahora. Antes no se le daba importancia a algo tan sencillo como que los niños puedan expresar las emociones o que los varones adultos puedan expresar emociones. No se le daba la importancia que se le da ahora a comunicarnos de una manera más democrática, de una manera más asertiva, de una manera más sensible», ha asegurado.
Pese a lo que pudiera parecer, el interés por la ciencia no es reciente en la sociedad, aunque sí se ha producido últimamente una mejor conexión entre ambas, a juicio del investigador del CSIC Carlos Briones, en parte gracias a la actitud de los propios científicos. «Creo que la ciencia siempre ha estado de moda, lo que pasa que hasta hace unos cuantos años quizá no la contábamos suficientemente bien, no la hacíamos atractiva para el público general», ha admitido. Convencido de que no hay «nada hay más humano y más fascinante que investigar cómo es la naturaleza, cómo somos nosotros mismos, las grandes preguntas, quiénes somos, de dónde venimos…», el autor de A bordo de tu curiosidad ha reconocido una deuda para con los ciudadanos: «La sociedad ahora nos reclama a los científicos que contemos la ciencia que hacemos, que en el fondo gran parte de ella la hacemos gracias a los impuestos que pagamos todos, es también de justicia que revierta a la sociedad parte de ese beneficio. La sociedad valora lo que hacemos y el reto es contarlo bien, hacerlo accesible».
La segunda mesa de la jornada ha girado en torno a los «Cien años del ‘planeta’ Gaudí», un encuentro que ha contado con la astrofísica e investigadora Eva Villaver, el profesor de Historia del Arte y autor de Gaudí, símbolos del éxtasis, César García, y la historiadora del arte, comunicadora cultural y autora Eugenia Tenenbaum, moderados por el director general de la Fundación Obra Social de Castilla y León, FUNDOS, José María Viejo.
La conmemoración del centenario de la muerte del arquitecto servirá, a juicio de César García, para que «todos los ojos estén puestos en lo gaudiniano» y que se confirme «como una de las enormes figuras de la historia de la arquitectura». Pese a que siempre ha existido un interés por su obra, aún falta mucho por decir sobre él: «Gaudí es inagotable, es un universo entero. Cada vez que miramos una de sus obras descubrimos no solamente un detalle, sino todo una galaxia de significados, de complejidades, hasta en la más pequeña de sus obras. Creo que no ha habido ni habrá ningún arquitecto tan inagotable en la historia», ha subrayado momentos antes del diálogo.
El moderador del encuentro ha asegurado que los edificios leoneses del autor catalán no necesitan reivindicarse frente a la gran obra de la Sagrada Familia barcelonesa. «Se reivindican por sí mismos y se reivindican en el contexto de la visión científica que en este momento ya hay sobre la obra de Gaudí. Gaudí no construyó obras mayores o menores. Toda su producción es programática, es un programa. Todas las obras aportan valores distintivos, universales, singulares y únicos», ha señalado. Para José María Viejo, Botines en León y el Palacio Episcopal de Astorga «representan por sí mismas piezas extraordinarias con grandes peculiaridades, tanto funcionales como simbólicas, y además suponen una parte de su producción en un momento de la vida de Gaudí que fue absolutamente disruptiva. Hay un antes y un después del paso de Gaudí por León por el noroeste. Lo que hizo Gaudí en León o en Cantabria es lo que hace un gran creador cuando sale de su zona de confort», ha remarcado.
El paso del ‘universo Gaudí’ al del espacio, que constituye el motivo central del Foro, ha estado representado por la astrofísica e investigadora Eva Villaver, quien ha considerado que, pese a los descubrimientos, «nos falta prácticamente todo por saber». «Los científicos somos los primeros que no vamos a negar el carácter insondable del universo», ha declarado la profesora del instituto de Astrofísica de Canarias antes de remarcar que «mirar hacia fuera nos da perspectiva». «Muchas veces vivimos como encerrados en nuestras burbujas locales personales, vivimos en lo inmediato y en nuestro espacio cercano, y yo creo que contemplar el universo en su conjunto nos da una percepción de la delicadeza que tiene nuestro planeta y de lo conectado que está todo».
El diálogo ha contado también con la participación de la comunicadora Eugenia Tenenbaum, quien ha encontrado en las redes sociales un vehículo para difundir el arte y la cultura, pese a la inmediatez y brevedad que exigen esos formatos, algo que no ocurría en los inicios de esos cauces que ella sigue defendiendo sin renunciar a los análisis en profundidad. «Como audiencia tenemos que educar nuestra atención y como divulgadoras no debemos malacostumbrar a nuestra audiencia. Yo en ese sentido me considero una auténtica privilegiada porque ninguno de mis vídeos es inferior a cinco minutos. Siempre tengo este miedo de que la gente desconecte, de que no les interese. Pero no puedo sustituir la profundidad por la brevedad», ha concluido.